Mostrando las entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas

18 may 2016

Los pequeños "Grandes Hermanos"

facebook-juecesOrwell lo sabía; imaginó lo que pasaría y nos lo dijo hace ya varias décadas. En aquel entonces, dio una fecha solo para situar en contexto los futuros eventos: sería en 1984.

Él anunció un futuro de enajenación, manipulación y represión social; un futuro de guerras -aspectos siempre vigentes a lo largo de la historia-; pero sobre todo, nos presentó al “Gran Hermano”, la vigilancia omnipresente que estaba por llegar.

Fue “1984” la obra célebre donde el escritor británico George Orwell nos esbozó, con tinte satírico, un mundo futurista alejado de cualquier optimismo, en donde la tiranía del estado traspasaba el terreno de la coerción física e irrumpía en la manipulación mental. En ese mundo anunciado, la privacidad era poco menos que un acto de transgresión: cámaras y micrófonos, en todo lugar y en cada resquicio, aparecían como dispositivos de vigilancia y control a través de las “telepantallas” y los “autogiros”.

9 may 2013

El deporte y su sinónimo mediático

Sin lugar a dudas, en Colombia -y creo que en el mundo entero- el sinónimo de deporte es “fútbol”. Con solo sintonizar cualquiera de los noticieros nacionales o canales de deportes, lo primero que veo es ¡fútbol, fútbol y más fútbol! Y esta expresión ya me va sonando a nombre trillado de programa "deportivo”.  

Estadio-de-futbol-CenturyLink-Field

Es decepcionante ver en la televisión colombiana a personajes que se hacen llamar periodistas de deportes, ya que más bien parecen frustrados directores técnicos de la selección de fútbol de sus amores. Siendo ligero en estadísticas, puedo asegurar que el 80% de su agenda noticiosa es fútbol, con cuanto entrenamiento, torneo, copa, liga, liguilla, amistoso, eliminación y repechaje haya en el mundo entero.

Y es que hay que ver cómo se iluminan e inspiran, a la hora de tratar temas futbolísticos. Se convierten en físicos, matemáticos, estadísticos, historiadores, genios literatos con expresiones y términos rimbombantes, y como ya lo dije: Directores técnicos hasta las lágrimas. 

Su amor por la “esférica”, por el “onceno” de su alma, por el “horizontal” –ese otro arquero que evita un doloroso gol en contra- y aquel regocijo con el “bueno manejo de pelota” y con el público como el “jugador número doce”, los hacen merecedores de llamarse verdaderos periodistas deportivos.

Ellos asisten a cuanto evento futbolístico se realiza tanto en el ámbito nacional como internacional. Si no van los célebres presentadores, seguro habrá un reportero en el lugar de la noticia, especialmente en donde haya un colombiano, así sea un utilero en los camerinos. Si es así, saldrá una gran historia, y mucho mejor si el equipo al cual presta sus servicios gana el partido (de cualquier manera, el utilero quedará como un héroe por contribuir a la victoria de dicha selección).

Que se note la imparcialidad y el acercamiento a la objetividad periodística en el ámbito futbolístico, digo, deportivo. Los seis equipos de las tres principales ciudades del país y no hay más que contar. Si cualquier otro equipo triunfa o, más bien, casi triunfa en el exterior, ese sí es Colombia, una sola pasión, una sola camiseta, café y sombrero vueltiao para todos.

Sería “tolerable” si tuviéramos un buen palmarés en las competiciones internacionales o notorias participaciones en mundiales de fútbol, pero lamentablemente no. Siempre nos quedamos en el “casi somos campeones”, “se CORONARON en el segundo lugar”, en “agónico empate terminó el partido”, “no se concretaron las opciones de gol”, en fin, estos podrían ser titulares mediocres para resultados mediocres hechos por periodistas deportivos.

Camarografo-futbol

¿Dónde quedan los otros deportes? Ah claro, en los últimos minutos de la sección o en meras menciones sin imágenes de apoyo o sacadas de archivo, o simplemente omitidas. Es lamentable oírlos pronunciar apellidos de deportistas que no son futbolistas, muy lamentable. En especial en el tenis, donde ni los más destacados se salvan de tan ramplona pronunciación. Me atrevo a asegurar que podrían hasta confundir hoy en día a las hermanas Williams.

La cosa no para allí. Al parecer no han podido superar el legendario, evocado y venerado cinco a cero de Colombia frente a Argentina y su nostálgica celebración. Pareciera que hubiese sido la más grande hazaña de la selección nacional en toda su historia (o ¿lo fue?). Lo repiten una y otra vez en la mayoría de los actuales enfrentamientos entre estas dos selecciones, a tal punto de generarme lo que comúnmente llamamos “pena ajena”.

El resto de deportes solo cobran “relevancia” en rompimientos de records, curiosidades, premiaciones y en el evento deportivo más importante que se realiza cada cuatro años: Los Juegos Olímpicos, porque obviamente allí no solo se juega al fútbol.

Definitivamente el deporte tiene más que forjado su sinónimo mediático. Hablo por mi humilde experiencia como televidente y como desconocedor del fútbol pero aficionado a otros deportes.

Existen otras disciplinas para los aficionados, pero no para los periodistas deportivos. El análisis y los comentarios se dejan solo para el fútbol. El bilingüismo –y eso es decir mucho- solo da para el fútbol, la crónica solo da para el fútbol, en fin, es obvio que son periodistas de fútbol con una sección noticiosa de fútbol.

...

JAHIR CURREA LOZANO
Comunicador social, egresado de la Universidad de Cartagena, Colombia. Amante de las letras y la fotografía.
Cuento lo que quiero contar, sin límite de caracteres y a todo color.  

29 jul 2012

La decadencia de MTV

MTVHabía una vez un canal de música que se llamaba MTV. Emitía videos musicales las 24 horas del día y revolucionaba la industria de los videoclips. Fue toda una novedad e impulsó la carrera de muchos artistas de la escena musical, cuando Michael Jackson y Madonna, con sus videos, ya empezaban a dar de qué hablar. Creativos, cantantes y representantes notaban que la lírica y la imagen juntas contaban mejor las historias, pero más allá de eso, incrementaban la popularidad, (pura publicidad).

Y es que, a partir del 1 de agosto de 1981, los videos musicales adquirieron otra connotación, surgió el término VJ -derivado de DJ (Disc Jockey)- toda una figura célebre en la televisión. Las compañías discográficas despertaron ante un nuevo medio como herramienta estratégica de promoción -hasta el punto de que los videos se hacían para mostrarlos en MTV- y un evento de repercusión mundial se introdujo en la cultura popular: Los MTV Music Awards.

Con el paso del tiempo, MTV Networks se había convertido en todo un emporio del entretenimiento con sus versiones en Europa, Asia y Latinoamérica, y otras cadenas como VH1, VIDEO HITS, MTV JAMS, hasta Nickelodeon (Nick), el canal infantil, entre otras. No todo era música, aunque era su razón de ser, Beavis and Butt-head, Daria, Rem & Stimpy, Real World, programas de dibujos animados y de realidad que fueron MTV en el mundo.

Ahora bien, todo esto hace parte de un sentimiento de  nostalgia. La cadena que alguna vez impulsó la carrera de tantos artistas, desde Duran Duran hasta Britney Spears, ya no es la sombra de lo que fue. Aquel astronauta y su bandera, el gran ícono de la industria musical,  se bajó de la Luna y se desdibujó en el cielo entre tantas estrellas.

Recuerdo cuando pasaba horas frente al televisor esperando el conteo de los Diez más pedidos, el Top 20 o el Top 40; la gente participaba en la popularidad de un video, y ni qué decir de los estrenos. Hago un acercamiento desde lo que fue MTV Latinoamérica, canal que se lanzó un octubre de 1993 con el video We are South American rockers de la banda chilena Los Prisioneros.

MTV Latinoamérica  tenía una identidad propia, a pesar de la influencia de la principal norteamericana, el pop y el rock eran su estilo. Bandas como Soda StereoCafé TacubaLos fabulosos Cadillacs tuvieron un espacio de popularidad, dentro de la propuesta alternativa del canal.

Pero más allá de los grupos o solistas, era el formato, los programas y hasta los presentadores. Todo eso cambió. Ahora es una historia más que contar.

Cómo no recordar a Ruth Infarinato con sus entrevistas y uno de los programas más populares como lo fue Conexión;  a la cubana Daisy Fuentes, la mexicana Carmen,  Arturo, entre otros personajes que pasaron frente a sus cámaras. Hay que reconocer que la música era otra, y eso marcaba la diferencia: Red Hot Chilli PeppersMetallicaNirvanaOasisKornRadiohead y muchos más, para no continuar la lista.

MTV era música, MTV era Music Television. MTV no era Sixteen and pregnant, ni Jersey Shore, ni Teen Mom, ni Parental Control. MTV no eran niñas malcriadas celebrando sus dulces dieciséis. MTV no era novelas. Sí, había una vez un canal de música que se llamaba MTV.

Las nuevas generaciones conocen a MTV por Snooki, Tila Tequila, las Niñas mal y tantos otros burdos personajes más. Music Television desapareció para darle paso a los reality shows; desafortunadamente eso es lo que vende.

Un suceso importante aconteció en el camino decadente de MTV: El creciente poder de la “audiencia” en decidir qué y cuándo ver algo, y generar su propio contenido en un espacio de proporciones 2.0.  En algún momento dejó de ser necesario esperar algún programa para ver un video, porque con solo digitar su nombre se podía ver una y otra vez. El advenimiento de un nuevo canal lo había cambiado todo: Youtube.

Más allá de la revolución de la Internet y de que la música de antes era mucho mejor, fue la visión de un canal la que se transformó. El canal cambió pero deja un legado en la cultura popular. Ya no es lo mismo de antes, pero se vale recordar y obviamente no sintonizar.

...

JAHIR CURREA LOZANO
Comunicador social, egresado de la Universidad de Cartagena, Colombia. Amante de las letras y la fotografía.
Cuento lo que quiero contar, sin límite de caracteres y a todo color.  

12 mar 2012

Behind The Laughter

No era tan idiota, o por lo menos era gracioso, y siempre con un buen argumento. Era más bien un ingenuo y torpe con suerte y de gran corazón -quizás eufemismos de la nostalgia-.

Homero-Simpson

Su voz era distinta, sus aventuras más interesantes, al final era reflexivo, a pesar de lo irritante que él podía ser. En fin, era un personaje de la mezcla hilarante de la sátira y la compleja realidad. Era más que el bufón de hoy.

Fue considerado el segundo mejor personaje animado de todos los tiempos según la revista norteamericana TV Guide en el 2002; y uno de los 25 personajes más influyentes de los últimos 25 años según el USA Today en el 2007.

Homero J. Simpson ha cambiado; ya no es el de antes. Él, toda su familia y Springfield en general no son los mismos. Definitivamente Los Simpson de temporadas pasadas eran mejores.

Si bien la ilustración mejoró considerablemente -los trazos más y mejor definidos, los colores mucho más brillantes y llamativos- no hay más que decir: Su esencia se ha perdido.

Homero pasó a ser un tonto sin gracia, evidente en su idiotez y con muchas escenas de torpeza gratis. Antes sus discursos eran “inteligentemente” torpes y lúcidamente creativos, contextualizados siempre en su realidad familiar y social. Era “creativamente brillante en su estupidez”, según las propias palabras de David Silverman.

“¡No soy un mal tipo! Trabajo duro y quiero a mis hijos. Entonces, ¿Por qué tengo que pasarme medio domingo escuchando cómo voy a ir al infierno?” Homer J. Simpson.

“Lisa, sino te gusta tu trabajo, no lo hagas. Solo ve todos los días y hazlo a medias, ese es el modo americano”. Homer J. Simpson.

Los Simpson se caracterizaban por su sutileza e ironía en muchas de sus líneas. Funcionaba en muchos niveles de humor. Eran versátiles, no como ahora: planos y sin gracia.

No solo eran palabras, también eran gestos, detalles y composición de la imagen en escena.

Las historias estaban muy bien escritas. Recuerdo como una situación inicial totalmente distinta conllevaba a la historia central del capítulo. Ingenioso. Al final siempre había un mensaje en donde se veía la humanidad y nobleza de Homero y lo más importante la unión familiar que siempre los ha caracterizado a pesar de los problemas.

 Homero-Simpson

Ahora los capítulos son descabellados, cargados de chistes evidentes – nada que ver con la sutiliza de antes- y ridículamente absurdos que obligan incluso a modificar ciertas características de los personajes en función de los capítulos en donde ya no vemos los problemas de la vida cotidiana tan bien estructurados en el contexto de un Sitcom.

Ni mencionar el desafortunado cambio de esos otros protagonistas. Aquellos que prestan sus voces para dar vida a los personajes. No hay duda que las mejores voces eran las de la versión latinoamericana con el mexicano Humberto Vélez (Homero), que, por cuestiones presupuestales, han sido cambiadas y, como si fuera poco, ahora los personajes parece que quisieran imitarse a sí mismos. Ya esto es un tema ajeno a los guiones y a Matt Groening.

Sin duda alguna esta es una serie que se ha vuelto muy comercial, aun cuando ya lo era, con la única diferencia de que ahora diera la impresión de que ellos lo saben y lo demuestran: “Somos famosos, somos divertidos y vendemos”. Todo llega a tal punto que pareciera una parodia mal hecha de sí misma. Muchos clichés y un gran vacío que deja lo light.


¡Sálvalos Jebús!

...

JAHIR CURREA LOZANO
Comunicador social, egresado de la Universidad de Cartagena, Colombia. Amante de las letras y la fotografía.
Cuento lo que quiero contar, sin límite de caracteres y a todo color.  

2 jun 2010

¡Cartagena para los cartageneros!

Castillo-San-Felipe-CartagenaPresentarse a alguien ajeno a nuestra vida se vuelve toda una actuación, mucho más cuando existe un interés. Vendemos una imagen, sofisticamos nuestro performance tan “desprevenido” y “espontaneo” con lo mejor que se tiene en el repertorio. Una sonrisa perfecta y medida desde las comisuras, un apretón de manos bien pensado, un tono de voz calculado en la entonación de cada palabra, el contacto visual, en fin…

Cartagena de Indias, una ciudad que se muestra al mundo, o más bien que es vendida al mundo, es un buen ejemplo de ello, de lo “histriónico” que se pude llegar a ser. Si, de mi ciudad quiero hablar.

No es precisamente de la imagen que proyecta Cartagena lo que quiero discutir en concreto, pero sí es un buen punto para empezar a abordar lo que quiero expresar: ¡Cartagena para los cartageneros!

Cartagena la turística, la heroica, la cultural, la de los grandes eventos, la amurallada la que todo el mundo quiere visitar. Es allí, donde la ciudad empieza a actuar. Ofreciéndose, vendiéndose al mejor postor con lo mejor de su repertorio, con la sonrisa de la reina o de la mulata, con el apretón de manos del gobernante de turno y con su inmenso patrimonio histórico.

Cuantas veces he visto como se privatizan los espacios públicos a los que todos los cartageneros tenemos derecho, ocasionándonos grandes molestias: Que los premios de TV, que el concierto de fulano, que los desfiles del reinado. El centro histórico se ha convertido poco a poco en un espacio para todos, pero de nuestras puertas hacia afuera.

Y Cartagena se sigue vendiendo. El auge de la inversión y la construcción se ha visto reflejado claramente en la ciudad. En el centro vemos nuevos hoteles que han abierto sus puertas a los turistas; espacios que antes eran propiedad de algunos cartageneros. Asimismo, encontramos establecimientos que libremente expanden sus límites a las aceras y plazas, pero Cartagena necesita venderse, mostrarse como el más acogedor de los destinos.

Presentarse con toda la parafernalia de los mejores hoteles y restaurantes en un centro amurallado que cada día lo siento menos de nosotros. Poco a poco lo veo convertirse como en un gran parque temático en donde se rinde pleitesía al de mayor poder adquisitivo.

Los nuevos proyectos urbanísticos son en su gran mayoría para las clases altas del país; y ¿qué pasa con la gran mayoría de los cartageneros?

Una ciudad que es elitista vende su “fisionomía”, sus calles y plazas para los eventos a los que pocos cartageneros podrán algún día asistir; construye casas para los que sólo vendrán en temporadas a veranear y se paraliza y se maquilla cuando algún ilustre llega invitado o tocando las puertas, cuando ya las tiene más que abiertas.

Cartagena no es sólo el centro histórico y ni el distrito turístico. La heroica comprende desde su recién urbanizada zona norte hasta “más allá” del barrio el Pozón y sus circunvecinos. Es por esto que digo: ¡Cartagena para los cartageneros! Construyamos ciudad para nosotros mismos también.

...

JAHIR CURREA LOZANO
Comunicador social, egresado de la Universidad de Cartagena, Colombia. Amante de las letras y la fotografía.
Cuento lo que quiero contar, sin límite de caracteres y a todo color.